
Dinero, culpa y la decisión de empezar
Durante nuestros veinte, el dinero fluía con facilidad.
Viajes, cenas, proyectos nuevos. Parecía que todo marchaba bien.
Trabajaba en una empresa estable desde hacía seis años, con buenos ingresos y un negocio paralelo de eventos y bodas que crecía sin parar. Pero cuando llegó la pandemia, el mundo se detuvo y las finanzas también.
La empresa me liquidó, los clientes cancelaron eventos y la presión de mantener el mismo estilo de vida me llevó a depender de las tarjetas de crédito.
El resultado: una burbuja de deuda que se infló hasta reventar.
Mientras tanto, Gio vivía la otra cara.
Creció con la creencia de que “las tarjetas de crédito son malas”, así que nunca tuvo una. Ahorraba en efectivo, gastaba solo si tenía, y planeaba mejor sus gustos y viajes. Pero su mentalidad de abundancia también tenía límites: le costaba imaginar un crecimiento mayor.
En 2021, invirtió en criptomonedas y aunque logró un pequeño rendimiento, la ansiedad de la volatilidad lo hizo retirarse con solo 15 mil pesos de ganancia.
Cuando unimos nuestras historias, también unimos nuestras lecciones.
“Fue el momento de mirar nuestras finanzas sin miedo, pero con propósito.”
Creamos una hoja de Excel con dos columnas: ingresos y gastos.
Ahí nació el orden, y con él, una nueva etapa.
Hoy aplicamos el presupuesto 50/30/20 para ingresos mensuales, invirtiendo el 10 % en GBM, 5 % en el mercado internacional y 5 % en el mexicano mediante ETFs.
Este 2025 ya destinamos el 20 % de nuestros ingresos al ahorro, y la meta para 2026 —una vez instalados en Australia— será elevarlo al 30 % entre ahorro e inversión.
“Estas decisiones nos dieron aire, dirección y el coraje de dejar atrás los trabajos tradicionales y enfocarnos en la era digital y el Growth Partner.”
- Opinión del curso “Mi Primera Venta en 7 Días” de Fabio Serna
- Opinión del curso “Código Million PRO” de Melissa Escobar

💡 Paso 1: Qué es el presupuesto 50/30/20 (y por qué funciona)
El método 50/30/20 fue popularizado por Elizabeth Warren, profesora y senadora estadounidense, y se ha convertido en una guía de referencia mundial para organizar las finanzas personales.
Así se divide:
- 50 % para necesidades: renta, transporte, comida, servicios básicos.
- 30 % para deseos: viajes, ocio, cafés, placer de vivir.
- 20 % para ahorro o inversión: fondo de emergencia, ETFs, educación o metas.
“No es una regla rígida, sino una brújula para mantener equilibrio entre seguridad y disfrute.”
El error más común no es gastar mucho, sino no saber en qué se va tu dinero.
Este método convierte la confusión en claridad.
👉 Lee más sobre la regla original en Investopedia (en inglés)
📆 Paso 2: Cómo aplicarlo si cobras por quincena o de forma variable
En Latinoamérica, muchos ingresos no llegan una vez al mes, sino cada quincena o por proyecto.
Por eso, más que una fórmula rígida, este método es una filosofía adaptable.
“El truco está en distribuir el dinero en pequeñas metas, no en grandes sacrificios.”
💰 Reparto sugerido para ingresos variables:
- 50 % para tus gastos del hogar y servicios.
- 30 % para lo que disfrutas (pero con tope).
- 20 % para construir futuro (ahorro, inversión o deuda).
Si cobras quincenalmente, divide ese 20 %:
👉 10 % en la primera quincena y 10 % en la segunda.
La constancia vence a la irregularidad.
👉 Relaciónalo con Crecimiento Personal para Emprendedores Latinos, donde compartimos cómo crear estructura mental para sostener el cambio financiero.
📋 Paso 3: Cómo crear tu hoja de control sin complicarte

Nuestra hoja comenzó como una necesidad emocional.
No sabíamos cuánto gastábamos en realidad… y eso era el problema.
“Descubrimos que el dinero no desaparece, se escapa por los huecos invisibles.”
Creamos una plantilla sencilla con tres columnas:
- Ingresos
- Gastos
- Ahorro o inversión
Y un detalle clave: añadimos una columna más, llamada “Motivo”.
Ahí entendimos cuánto gastábamos por impulso, comparación o cansancio.
Estructura base del presupuesto:
| Categoría | Porcentaje | Ejemplo de gasto |
|---|---|---|
| Necesidades | 50 % | Renta, comida, transporte |
| Deseos | 30 % | Salidas, ropa, ocio |
| Ahorro/Inversión | 20 % | ETFs, fondo, cursos |
👉 Cómo vencer la procrastinación para emprender, para conectar el orden financiero con la claridad mental.
💸 Paso 4: Qué hacer si no puedes ahorrar aún
No te castigues.
Empezar con 5 % de ahorro es mejor que esperar al “momento perfecto”.
Durante nuestros primeros meses, apenas podíamos apartar unos cientos de pesos, pero lo hicimos con disciplina.
Ese pequeño hábito nos dio más tranquilidad que cualquier ingreso adicional.
“Ahorrar no es retener dinero, es retener opciones.”
Hoy, con esa práctica constante, no solo ahorramos más: invertimos mejor.
Y lo más importante: dejamos de comprar para aparentar.
👉 Mindset Emprendedor Digital, donde hablamos sobre romper patrones financieros y mentales heredados.
☕ Paso 5: Cómo mantener la constancia sin sentir restricción

Cada fin de mes tenemos un ritual: revisar nuestras finanzas con música y una bebida favorita.
Sin juicio, sin culpa.
Solo con la pregunta:
“¿Qué aprendimos este mes de nuestro dinero?”
Ese ritual nos enseñó que la estabilidad no se trata de números, sino de paz mental.
Y que la verdadera libertad financiera nace de pequeñas decisiones conscientes.
🌟 Conclusión: libertad financiera sin rigidez
El presupuesto 50/30/20 para ingresos mensuales no busca controlarte, sino liberarte.
Te enseña a disfrutar con intención, a gastar sin culpa y a construir sin miedo.
“No se trata de tener más dinero, sino de usar el que tienes con inteligencia, calma y propósito.”
Da el primer paso hoy.
Abre una hoja, escribe tus gastos y deja que la claridad reemplace la ansiedad. Ese es el inicio de tu verdadera libertad financiera.
Comparte este artículo y crea tu primera hoja de control hoy.
👉 Explora más guías prácticas en Finanzas & Emprendimiento
y acompáñanos en el reto de 40 Días para reprogramar tu mente (Rumbo a Australia),
donde compartimos cómo pasamos del caos financiero a la libertad digital con propósito.
